Pronto podrás ver aquí algunos eventos en vivo. En nuestro canal TV digital

miércoles, 25 de marzo de 2009

martes, 17 de marzo de 2009

América Latina en el siglo del conocimiento


Cuento chino: la próxima guerra va ser por los recursos naturales como el petróleo, el gas, el agua (Evo Morales, líder cocalero y diputado boliviano, Granma, 29 de Noviembre de 2002)

La política tradicional, la que no acepta el cambio sigue con la idea de que los próximos conflictos serán por alimento o los recursos naturales, este viejo discurso parece darse por conveniencia , suena bonito y a la gente le esperanza y le gusta recibir estos que incluyen mensajes patrioteros , el defender la tierra ante la futura necesidad de que las potencias se fijen en nuestros recursos y decidan adueñarse de ellos.

Esa idea es propia de siglos pasados y denota el desconocimiento de los gobernantes y gobernados de esta parte del mundo que no entienden que los recursos naturales ya no son la clave de riquezas, si no más bien hasta se podía decir que es una carga para los que la tienen en abundancia sin saber que hacer con ellos, actualmente los países que menos recursos tienen son los más ricos debido al conocimiento y no simplemente valerse de los naturales.

El siglo XXI es el siglo del conocimiento, mientras que los latinoamericanos pelean por los recursos naturales y territorio, otros países fortifican sus riquezas y desarrollo por el conocimiento, por las investigaciones, la ciencia y tecnología.

Un ejemplo de ellos es Luxemburgo con 54.000 dólares por habitante, y no vende materia prima alguna, posee un territorio muy pequeño y desprovisto de recursos naturales. Otros ejemplos notables son Singapur un pequeño país que ahora se convierte en un gigante de la economía y Holanda que es la productora y exportadora número uno de flores en el mundo cuando en Sudamérica las flores abundan.

Las empresas de tecnología ganan más dinero que las que se dedican al agro, producir alimento o exportar materias primas, Sin embrago pensar que somos ricos en recursos naturales y confiarnos de ellos hacen vivir a América Latina en la economía del pasado.

Actualmente se tiende a dar valor agregado a la materia prima en ese camino deben guiarse los países latinoamericanos y tecnificar su trabajo convertirse en productores más eficientes, así luego de exportar madera se pueden hacer muebles y luego diseño de tecnología como lo hizo Finlandia; Nokia, es un ejemplo de empresa que comenzó produciendo materias primas y se fueron transformando en productos más rentables.

No es malo producir o dedicarse al negocio de las materias primas, pero estancarnos en ellas sería desperdiciar oportunidades de crecer, se tiene que aprovechar estas para darnos un impulso hacía nuevas formas de inversiones en sectores más modernos de la economía. Esto no sería viable si no va a la par la inversión en la educación, para tener una población capaz de producir tecnología o servicios se necesita educación. A Esta se le conoce como la economía del conocimiento.

Para llegar a ellos nuestros países deben tomar medidas radicales de reforma especialmente en la educación, no basta con tener y aperturar cada vez más universidades, reconozcamos que las que tenemos, en toda Latinoamérica, no cumplen con los estándares de calidad necesarios para formar hombres preparados para soñar con la liberación de América Latina de la podredumbre, quizá ciertos hombres alcancen riquezas pero esa no debería ser la función de la educación en un país.

Nuestras Universidades no tienen presencia en el mundo dentro de las mejores, recién cerca al puesto 200 aparecen universidades de México, la UNAM, y la Universidad de Sao Paulo, en Brasil. Lo más lamentable de ello es que para Latinoamérica aquello es un premio, cuando en ASIA es una vergüenza encontrarse en el puesto 60 por ejemplo.

Las soluciones pasan por aumentar la inversión en educación e investigación en las universidades, Actualmente somos los últimos no solo en ubicación de calidad educativa si no en destinar recursos por parte del gobiernos a la educación.

La homogenización, tal que cualquier graduado pueda demostrar y poner en práctica lo aprendido a favor de su colectividad, antes de ello homogenizar los exámenes de admisión y desterrar la idea de que autonomía universitaria es hacer lo que se quiera con ella, los directivos latinoamericanos no permiten muchas de las reformas propuestas ya que muchos viven de la carencia del sistema universitario, en especial las subvencionadas por el estado, Las nuevas tendencias exigen que los colegios profesionales y otras entidades certifiquen las facultades como optimas para su ejercicio, que se disminuya y erradique la gratuidad de la enseñanza para aquellos que puedan pagarla o para los que se retrazan en su carrera ya que les quitan oportunidad a otros que esperan esa oportunidad.

Los países asiáticos están abocados a aplicar estos fundamentos, sus alumnos están comprometidos con el estudio y se ve desde el colegio, los niños no sólo cumplen satisfactoriamente las tareas, si no que cumplen rutinas más allá con clases de matemáticas, piano y sobre todo inglés que en Singapur es el idioma oficial, en China abundan las academias de idiomas, en 10 años cualquier turista que tome un taxi o compre algo podrá comunicarse en inglés, es un proyecto, ahora quizá no sea muy notorio, pero dentro de poco un extranjero para comunicarse en ese país deberá hablar en inglés. Por ello China se ha posicionado como potencia económica mundial. Otro punto importante es devolverle la calidad de vida al maestro, que no trabaje para comer si no que pueda formar hombres que contribuyan a su país, los países se miden por sus patentes y aporte a la tecnología y lamentablemente en América Latina nuestro nivel es casi nulo ya que no se invierte en investigación.

Los asiáticos, como los chinos, estudian más no sólo por preceptos históricos como los de Confucio, que dice:

“Si tu objetivo es progresar en un año siembra trigo, si tu objetivo es progresar diez años siembra árboles, si tu objetivo es progresar cien años, educa a tus hijos”.

Ni por políticas de gobierno en que se deba tener un hijo y se pague impuesto al tener más, así asegurar todas las comodidades. “Hijo único, esperanza única, futuro único”

Si no también por que su alfabeto es más complicado, a comparación que nuestro alfabeto ellos empezaron estudiando más para aprenderlo, por eso están acostumbrados al estudio. En el jardín ya saben los fundamentos de su idioma incluso escribiéndolo a diferencia de nosotros.

Mejorar es crear competencia, y que se rinda cuenta permanente ante el gobierno que deberá invertir en educación y los padres que se deben preocupar no sólo que su hijo ingrese a la universidad sino que sea un hombre provechoso para su patria.

Nuestra solución por ahora como país, es atraer inversiones brindándoles estabilidad jurídica ganar dinero e invertirlo en nosotros mismos, en educación, en ingeniera, trasformar la materia prima y exportarla, los que no ven esta solución están interesados en vender teorías conspirativas e ideologías huecas para su propio beneficio, que en reducir la pobreza.


Resumen personal sobre:
Andrés Oppenhimer, Cuentos Chinos, América Latina en el siglo del conocimiento, capitulo 10, p303-346, editorial Sudamericana.

Rescatando la fe




Las gotas encendían el encuentro polvoril que trajeron los vientos del viejo oriente y del nuevo sur, que ante la pertinacia de su veleidoso enfrentamiento hacen fuerzas por dispersarse, vencedor y vencido.

Ese estruendoso hecho puso en marcha su dimisión, pero en su estoico trayecto dañaba la tierra políglota, embravecía la mar, despertaba la sed del desierto, cerraba los ojos al sol, y el llanto de la sierra en otros tiempos inocuos en ese entonces sañudos contribuían al vilipendio.

El eclipse por horas se había posado beligerante, apenas la luz que se escapaba del astro se tornaba en nuestros lagrimales enseñándonos el color de la muerte que nos avasalla. La tierra no dejaba de temblar y en el intermedio asolaba con soberbia mostrándonos el más nefasto de los cuadros blancos y grises.

Gritos desesperados y el mío no tenía receptores porque no hay gritos reposando si no secundados unos más fuertes que otros. Esa inefable barahúnda me hizo renegar del omnisciente y ante mi primera palabra de reclamo se detiene la tempestad haciendo parecer a la tierra firme de nuevo.

En segundos se escuchaba desplomarse una tras otra las torres del capitolio para continuar con más furia el castigo. El renegar de mi fe, contrarrestada a los que suplicando a oscuras y en llanto se encontraban, produce en mí una angustia indescriptible.

Entonces sí grito desesperadamente, ya no hay lugar a donde ir, voy corriendo pisando cuerpos que no los veo pero los escucho, algunos los siento porque tocan mis piernas, mis manos, me piden ayuda unos más que otros. Mi respiración denota mis costillas, respirando polvo y exhalando polvo con llanto, miedo, ruegos, sangre.

Vuelvo a profanar desesperado tratando de despertar ya sea al diablo para que se apiade de nosotros. Estoy confundido pues aunque mis dioses no me enseñaron a escribir, asentar la lengua, a beber la vid, ni a santiguarme en nombre del rey. Tampoco me sumergieron en el diluvio, le veía todos los días alumbrándonos, haciendo crecer el pastizal para los animales, el maíz y las raíces con que nos alimentaba y curaba. Se le veneraba con la sangre de alpaca y no con la nuestra, le pagábamos tributo con la hoja de coca y no con latigazos en nuestras espaldas.

¿Por qué tiembla la pacha mama y se tumba los templos virreinales dejando firme Chanchan y Sacsahuaman? ¿Por qué no se vienen abajo y sí la catedral con sus parroquias junto a toda esta amurallada ciudad que se dice de los reyes?

Yo me resisto a la nueva fe de los conquistadores, si he de morir que antes se escuche que no acepto que pueda existir protector superior que permita tal cruel acontecimiento.

De respuesta una voz se ensañaba diciendo: miserable hereje que tu boca y tu lenguaje junto a tu carne se pudra para siempre en el infierno, que la Santa Inquisición castigue tu afrenta; ¡Callad pagano! Exclamaban. ¡No!, no callo y desconcertado miraba a todos lados.

¿Quién me habla? Tras algunos pasos preguntaba con cierta abulía. En medio de la nebulosa escuchaba voces de Castilla, al parecer era la voz casi extinta de un guardia del presbítero atrapado entre el cedro, la quincha y el adobe; a su costado otro que me decía: ¡ayudadnos que es tu deber, te obligo en nombre del virrey!

A la derecha de ellos se encontraba el cuerpo desplomado de un esclavo negro que me miraba desahuciado, al verlo afligido y casi con el último aliento lo saqué de los escombros. Apoyado en mi hombro me hizo señas para sacar al español pero al intentarlo sentimos que había fenecido.

El eclipse había pasado y dejó notar el arrebol de las nubes y los cerros colorados dibujando lagrimales en sus faldas; la ciudad en ruinas levantaba el polvo que describía al inicio del relato, imagínense en el arenal, echando un tonel de agua roja que rebota haciendo charco y a su contorno se desprende el polvo que viaja con el viento multiplicado por miles junto a olor de caña quemada, barro seco tapando los cuerpos y ferrosas cercas atrapando la sangre.

Mientras caminábamos el angoleño se detuvo, ¿escuchas?, apiló haciendo un montículo con su mano, buscaba el liso limpiando una pared que después del desastre se mantenía vertical aunque rajada, carcomida, pero de pie. Sobre ella se reflejaba la imagen de un Cristo crucificado; debajo reposaba el tejado triangular con dos barras de cedro bañadas en pan de oro sirviendo de protección a un recién nacido.

Yo lo vi y antes que balbuceara, el afro rescató al guagua; fortificado me dijo: este es el Sacsahuaman, el templo del sol y de la luna que buscabas o la respuesta que necesitabas, Esa que ante todo desastre no podrá ser destruida y nos da la oportunidad de la vida, mira este guagua, la imagen lo ha protegido ¡es un milagro! Yo lo miré me arrodillé y llorando terminé de inclinarme, el moreno se santiguó cogió mi mano ayudándome hacer lo mismo; me persigné para luego de tocar la imagen pedir perdón por mi blasfemia.

Tiempo después cuando la ciudad se reconstruyó nos volvimos a encontrar sacramentados en ese mismo lugar donde las autoridades levantaron un convento de donde cada cierto tiempo sale en procesión la santa estampa encontrada.



Yo me enrolé en la milicia, a su vez mi amigo volvió a sus habituales que haceres en una hacienda. Según me contó en una misiva, le habría sido propuesto un mejor cargo, a la vez me describía entusiasmado que había asistido al bautizo del infante rescatado, al cual bautizaron con el nombre de Martín.

Por mi parte con mi nuevo oficio de guardia del clérigo me enrumbe en las campañas de la cristianización a los pueblos más alejados en América. A mi retorno. a la Ciudad de los Reyes encontré a Martín encaminado al servicio de los Dominícos; Tras una breve estadía, partí a tierras amazónicas y de Nueva Granada, para conocerles y ahora me tienen con vosotros relatándole esta historia de fe.
HISTORIA DE LA FOTOGRAFIA

La cámara fotográfica se prefiguraba través de un instrumento llamado cámara oscura, el cual consiste en la exposición invertida de una imagen cualquiera en que se proyecta a través de un orificio sobre una superficie clara dentro de un cuarto en penumbra.

En el Renacimiento servía para proyectar el perfil de los objetos expuestos a la luz solar y eran utilizados para dibujar y pintar paisajes. Pero las primeras fotografías propiamente dichas, datan de la tercera década del siglo XIX, cuando el francés Joseph Nicéphore Niépce (1765 -1833) logró fijar lo que primero llamó heliógrafo sobre vidrio y más tarde punto de vista.

Niépce y su hijo Isidoro practicaban desde 1813 el nuevo arte de la litografía, sustituyendo después la piedra por láminas de estaño para además emplear diversos reactivos, hasta llegar al bitumen de Judea. Es así que lograron realizar la que por mucho tiempo lo que sería considerada la primera fotografía verdadera y de la que hoy solo queda una reproducción: La Mesa Servida (1826). No obstante, existe otras tomadas también por Nièpce desde el balcón de su casa y parece es la más antiguas de todas entre 1816 y 1826.

En ella se puede distinguir, con alguna dificultad, un palomar y un peral a la izquierda, en le centro el techo inclinado de un pajar, y a la derecha parte de la pared y el tejado de una casa. Pasan algunos años hasta que en 1839 La Academia Francesa de las Ciencias, anuncia el descubrimiento de la fotografía por parte de Jacques Mandé Daguerre.

En 1826 Nièpce recibe una carta de Daguerre interesándose por su invento y aunque en un principio no le hizo mucha gracia, al final, en 1829 forma junto a él una sociedad. En 1833 muere Niepce y es entonces cuando Daguerre se lanza a explotar el invento, lo que permitió que la fotografía fuese conocida mundialmente, y él como su inventor. Pero ya en 1839 Francis Bauer testimonia que en septiembre de 1827 Nièpce le puso al tanto de su invento, por lo que los historiadores buscaron devolverle su papel en el invento de la fotografía.
En un principio el material filmográfico era muy caro, tan solo al alcance de aficionados pudientes o entidades científicas dotadas de fondos. Sin embargo el entusiasmo popular era grande y pronto aparecieron cámaras hechas con cajas provistas de tubos de cartón y con cualquier tipo de lente. Estas cajas eran muy pesadas pero poco a poco su peso y volumen se fue reduciendo y los precios se abarataron.

Primer desnudoFue fruto del trabajo de Louis-Jacques-Mandé Daguerre quien con ese elemental dispositivo llamado daguerrotipo se animó a desnudar cuerpos…y almas
El género más importante en la fotografía en esta época era el retrato. Aunque era todo un heroicismo hacerse una fotografía puesto que los fotografiados debían permanecer quietos al sol los largos periodos de exposición que entonces se requerían. Nace así una nueva profesión cuyos practicantes se irán formando a mediada que trabajan con ella. Conviene distinguir entre aquellos primeros aficionados y aquellos que, animados por su afán de lucro, se instituyeron profesionalmente y se dedicaron a reproducir retratos.
Surgen poco a poco fotografías científicas, de viaje, de guerra, de montaña... , y hombres que inventan la fotografía por sus propios medios, es el caso de Fox Talbott con sus calotipos, Hypolitte Bayard, Abel Nièpce, con su hyalotipo, o Diseri, con sus tarjetas de visita.
Con el nombre de Imprimerie Photographique, se fundo en Lille el primer taller de tiradas fotográficas en serie. Quedaba así patente la importancia de la imagen multiplicada mediante el método negativo/positivo inventado por Talbott.
Este tipo de fotografías se reunieron en albums que tuvieron una gran aceptación. En 1851 sale el Album photographique de l'artiste et de l'amateur publié sous la direction de M. Blanquart-Evard. Se vendió en entregas mensuales durante un año.
Es en este mismo año cuando la revista inglesa The Chemist publica una nota referente a los trabajos de Sir Frederick Scott Archer, quien proponía un método al colodión húmedo perfectamente experimentado. Este invento representaba un paso decisivo en el desarrollo de la fotografía al permitir acercarse un poco más a la fotografía instantánea, con una exposición 15 veces inferior al daguerrotipo. Una de las pioneras en el uso de este método fue Julia Margaret Cámeron.
Como el colodión se diluía en éter se requería su manipulación en una tienda de campaña perfectamente cerrada, por lo que el colodión seco de Rusell a base de tantino fue un gran avance en este sentido, por el contrario la emulsión resultaba menos sensible, aunque también era de larga duración.
Poco después Maddox propuso el gelatinobromuro como sustancia seca, el cual se aplico durante algún tiempo sobre un papel muy fino, y después sobre celuloide.
Hay que destacar también a Eastman, quien sustituye la placa de cristal por la de papel y sacó la primera cámara “Kodak 100 vistas”
En esta época nacieron también asociaciones y grupos dedicados a la búsqueda de la fotografía artística y no se trató tanto de investigar a nivel técnico, sino de fomentar una forma estética, mediante métodos muy elaborados, o mediante una sencillez técnica. Frente a ello surgió otra corriente que proponía una fotografía sin retoques, el Photo secession, cuyo máximo exponente es Alfred Stieglitz. También en esta época aparece la tarjeta postal.
De la instantánea a la descomposición del movimiento no había más que un paso. Después de captar el movimiento en un punto, se trató de recogerlo en todas sus fases. Los primeros trabajos en este sentido son de E. Muybridge y E. J. Marey.
PRIMERA FOTO A COLOR
El color también fue un campo de investigación en la época. A. Nièpce, A. Poitevin y E. Bequerel con sus fotocromías obtuvieron algunos avances en este campo, pero ninguno de ellos fue concluyente ya que no consiguieron fotografías estables.
Independientemente de estos métodos pigmentarios, G. Lippman, basándose en las longitudes de onda, consiguió una imagen coloreada sin aportación química.
Los sistemas reticulados simplificaron mucho el proceso, ya que conseguían la selección de los colores primarios en una sola superficie sensible
En la síntesis sustractiva, las tres capas de emulsión se hayan superpuestas sobre la misma película y con un grosor total no superior al de una película en blanco y negro.
Poco a poco surgieron nuevas técnicas que se introdujeron en el campo de este medio. Fue el caso, por ejemplo, de la aplicación de la fotografía a las artes gráfica, donde se la convirtió en una plancha de gravado, la cuatricromía; o realizando un cliché tramado de cada color, más uno para negro, la fotocomposición; la macrofotografía; etc.
La fotografía y la pintura son tan solo dos sistemas de producción y de reproducción de imágenes. A pesar de ello, la fotografía es una empresa de orden totalmente distinta. Sin ser específicamente arte, tiene la propiedad de poder transformar en obras de arte todos los sujetos que toma por modelos. Además permite conocer las obras de arte, las crea a su vez, y esté en el origen de nuevas ambiciones artísticas. Es un ejemplo típico de las direcciones nuevas seguidas, tanto por las artes de vanguardia, como de las artes más comerciales.
Hoy en día hay centros que nos ayudan a conocerla y estudiarlas, como el Museum of Photography de U.S.A., Eastman House en Rochester, International Center of Photography en Nueva York, Musée Français de la Photographie en Biévres, etc.
Respecto a la enseñanza profesional, también hay una gran cantidad de centros, como las Universidades de Texas, Arizona, Nuevo México, etc., y en Inglaterra, Alemania y Francia existe una Ecole Nationale de Photographie.
También existen multitud de exposiciones y subastas como en Venecia que alterna su Bienal con una Mostra Fotográfica Intenacional.
La fotografía así de desarrollada y extendida puede satisfacer a cualquier tipo de gustos. En este medio, el eclecticismo no tiene límites, los movimientos son efímeros, accesorios, a veces incluso complementarios.
Su historia también evoluciona, tanto en el terreno de la expresión gráfica, como en su papel documental.
Un fotógrafo puede desempeñar un gran abanico de actividades que oscilan entre el retratista callejero o el empleado de un laboratorio, hasta el más exquisito creador de imágenes para un público estetizante.
Actualmente la fotografía es digital, tomando cada vez caminos más rápidos en su impresión y manipulación, existen una serie de programas, así como marcas y modelos que a través de mega píxeles, lentes ópticos y digitales van revalorando la mçaquina y con ello el precio de éstas.

A su vez existen programas de edición como el conocido photoshop, permitiendo retocar imágenes ayudados por una computadora, estos sistemas agilizan y permiten seleccionar las imágenes que el usuario prefiera.

Esta modalidad es utilizada especialmente por la Publicidad es más fácil de usar y permite tener mayor cantidad de imágenes almacenadas.

Existen diversas posibilidades de usar la fotografía actualmente desde la dedicación de un profesional hasta el que toma una foto desde un teléfono celular por placer.

Bibliografía.
1.- Diario el comercio, sección El Dominical, edición del 1ro de mayo del 2005. Por Renato Sandoval, Lima, p.8.

2.- Historia de la fotografía, de Marie- Loup Sougues, Madrid Cátedra, 1981, p.80
Todos tenemos un paraíso.


El mundo no es sólo el que vemos.
Felizmente.

Porque la miseria del hombre carcome al hombre
volviéndolo menos hombre, menos animal.
Rechazamos el paraíso no antes de cristo,
si no ayer, hoy, mañana.

Porque no sabemos ser hijos, ni hermanos;
destruimos templos ajenos destruyéndonos
y nos creemos dueños del planeta,
haciéndole sangrar
como sangra el corazón de una madre
ante la cárcel de un hijo drogadicto.

Tú sabes pegar y pegas donde más duele,
tocas el alma del alma y
ella arrinconada en un frío cuarto
Te tiene miedo, se quiere proteger de ti,
pero estás en todos lados,
tu mano no es tan depredadora como tu mente
pero hay miles de ellas sirviéndote,
arrancando cada hoja de fe
en esta tierra que Dios te ha prestado.


Hombre que crees que ser hombre es ser raza,
credo, es ser moneda y poner límites;
que protegerse es matar,
que hacer la guerra es protegerse.
Para ti que vives encadenado por ti mismo
quiero que sepas que hay un lugar
que tu voracidad no podrá alcanzar
y que sólo conocerás ennobleciendo tu corazón.

Felizmente.

Allí hay rocas soportadas por pequeñas raíces
que se fortifican con la saludable tierra.
El arco iris que acompaña el rocío
no sólo se posa en los fotogramas, si no que existe.
Acarician rutinariamente
la suave belleza de esa tierra que no todos conocemos.

Felizmente...


…Y cuando no creemos que el desierto,
serio como es, seco como se muestra,
tenga una gran sonrisa;
nos sorprende con una reconfortante
para quienes le habitan.
Allí el Todo Poderoso brinda más felicidad
porque sin duda los días de lluvia
entregan invitaciones
que llevan a la dicha
de la renovación de la natividad.

Felizmente.

El multicolor del cielo hace gala de su croma,
obsequia oraciones jugando con las nubes,
formando palabras con sentimiento hace poesía
para encandilarnos con las imágenes de nuestras mitades.
En ellas, debo ruborizarme al decirlo,
encontré el nombre mi amada junto a un te amo
que devuelve el eco travieso
quien divisa desde lo alto de una montaña.


Subo para conversarle y diviso el mar
dejando al desierto sin título llamándole valle,
allí los ríos posan sus crayolas dibujando causes
que mirados desde aquí me hace recordar
los viejos juegos de infancia en la calle,
donde aprendí a quererte
antes de aprender a sumar.

Felizmente.

El color verde que aprecio no sólo es verde,
es un verde caña, es un verde olivo,
es un verde campiña y Amazonas,
es un verde, verde, muy verde.
¿Y el color rojo? También.
El color rojo es verde, todos los colores son verdes;
pues cuando asciendes y regresas la mirada,
los demás se le integran adornándole
y es por eso que al paraíso le anhelamos verde.

Felizmente.

Abundan los manzanos y nadie les toca,
ningún animal se alimenta de ellos.
Madurando, se constituyen a su origen
volviendo a crecer más grandes;
con una frondosidad exuberante…
…haciéndolos provocativos, pero nadie les toma.

Aquí la palabra mamá no existe como tal
pero se traduce y entiende perfectamente,
el sonido de la naturaleza le sabe cantar todos los días,
cuando el nido deja de ser nido para volar por el horizonte,
cuando el corcel lame a su potrillo tras sus primeros pasos,
cuando el cachorro de lobo siente el calostro de la vida.

De la misma manera
El decir papá se asienta en una variedad de escenas
donde destaco el apoyo y la sombra protectora
de un gran roble.

Felizmente

Al despedirme He de juntar
aromas y semillas para sembrar en nuestro mundo,
una de ellas hoy te quiero entregar,
pues ya tengo que regresar.
La única palabra terrenal
que pueda caber aquí es gracias
y la sé expresar.

Felizmente.

Hago música con la naturaleza,
Acaricio el ratón, de Fray Martín, lo dejo en el piso
y los ladridos de unos perros me despiertan,
para darme cuenta que como todo sueño,
este tiene que terminar de improvisto.

El despertar precipitado
Me hace sentir nostalgia
pero recordé
que el cielo me había regalado una frase
la cual leí entusiasmado:

¡Hombre escucha!

El mundo no es sólo el que vemos, si no el que queremos ver.
Felizmente.

A.G.F.