Pronto podrás ver aquí algunos eventos en vivo. En nuestro canal TV digital

miércoles, 30 de julio de 2008

Comentario al block de mi amigo Alvaro Rondón. Sobre las combis.

Extraño aquel momento donde la Bolichera era un paradero tranquilo ya que hoy es un punto crítico como tantos en esta ciudad por tantos accidentes de tránsito. No existía ni el Británico, ni Plaza Vea, ni tantos "telos" alrededor, hoy el barquito que me servía de aviso de paradero lo han arrancado y llevado más allá como hueco de los serenos. "Hijito te bajas en el barquito ya papito, no te vayas a pasar porque de allí ya te vas hasta San Juan" todavía recuerdo que me decía mi tía cuando despúes de darme para el pasaje, me embarcaba en cualquier carro que pasara por la Marsano para llegar a mi casa si es que no encontraba la 10, la 91 desde la Av. Brasil o la 36 que antes pasaba por Petit thouars o cómo se escriba con el perdón del marinero.
Están pensando cómo me pueden embarcar solo a mis 8 años aproximadamente en plena época de coches bombas y todo lo demás. Pues nadie en mi casa sabía que en algunas tardes regresaba al barrio de la abuela que debido a su muerte ya no frecuentabamos, pero yo ya sabía ya, a los 6 años, la edad que tenía cuando ella falleció, mientras que ves a todos llorar uno se confunde y te dicen que tu abuela se ha ido de viaje, pero uno ya sabe que está ocurriendo, esta etápa es triste así que la omito y continúo.
En ese entonces nadie me decía "plomo", no existía la "sopa",ni el "planchao" y menos el datero de la esquina con su tienes 4, 5, 3, eso sí, a cada rato subían los controladores a pedir boleto uno que otro policía hacer batida y los infaltables vendedores y cantantes.
Los cobradores me trataban con cariño "era chibolo pe" y por allí uno que otro comentario mira ese chiquito como sabe viajar solo y va traquilito decía una que otra señora ante cualquier chillido de su hijo aniñado. Yo iba mirando por la ventana jugando a contar los Volkswagen que pasaban o cualquier cosa que se me ocurra con tal de no dormirme y de vez en cuando fantasiando con ese carnet que les permitía a algunos recibir vuelto.
Qué será ese carné pensaba, pero era algo mágico porque inmediatamente lo mostraban el cobrador pulía su lenguaje, trataban especialmente a su portador, las señoras que iban en el micro dirigían sus miradas de admiración, y las colegialas de promoción sonreían mientras ellos guardaban ese papelito plastificado que decía universitario y continuaban su viaje cargando unos libros gordos o reglas en sus espaldas.
Desde entonces hasta hoy Lima cambió y con ella la situación del transporte en general , peor aún para nosotros los atuales estudiantes. Hoy sacas tu carné universitario y terminas sentenciado porque al día siguiente ya no te vuelven a recoger.

Tu carné no sirve de nada más que para entrar a algunas discotecas en jueves universitarios. ( me han contado ahhh) y quizá dejarlo empeñado por algunas separatas porque ni siquiera da para una empanada a las afueras de la universidad.

Se lo muestras al cobrador y terminas pagando más que el que sube y dice: "oe una chinita hasta Parodi", por dar algún ejemplo.

En Lima las cosas han cambiado; viajar en combi es sinceramente en algunos puntos deprimente, en otros una suerte y en otros simplemente es tomarse una combi. Así que hay mucho por escribir sobre este tema.

Para terminar recomiendo visiten el block de Alvaro Rondón : www.elmediopasaje.blogspot.com donde encontrarán variada información sobre esta temática, dandóle un toque de humor lo que hace divertido su block.